Es preciso soñar, pero con la condición de creer en nuestros sueños. De examinar con atención la vida real, de confrontar nuestra observación con nuestros sueños, y de realizar escrupulosamente nuestra fantasía.
Materialismo histórico.
Una figura trágica
en América Latina, Salvador Allende y el golpe de Estado orquestado por Estados
Unidos y la clase política en Chile que se negaba a transitar por el proceso
democrático de chileno en los años 70.
En realidad el
proyecto de Salvador Allende para Chile era un socialismo por la vía pacífica y
democrática para llegar al poder, sin embargo, para Marx y Engels la palabra
“democracia” es una palabra hueca, un concepto burgués en donde el sistema
parlamentario tiene dominio sobre las clases sociales, la clase sometida a
través de los poderes concentrados y centralizados, pero algo curioso dentro de
las páginas del manifiesto comunista de Marx
y Engels (1848) es el planteamiento de tomar el poder a través de la violencia,
pero es el comunismo el que no oculta sus intenciones de tomar el poder
imponiendo la violencia, el esquema se plantea de la siguiente manera, tomar el
poder a través de la violencia, sostener ese poder mediante la autoridad, algo
que entendió muy bien Porfirio Díaz en México ante la inminente Revolución
Mexicana, lo cual considero se abre la página de la historia de la Revolución
francesa que se utilizó como derrocamiento
de una clase social, perfectamente atribuible esta parte de la historia
a Felipe de Jesús Calderón Hinojosa (2006-2012) como símbolo del derrocamiento
de una clase social que se venía proyectando de manera alterna a los partidos
políticos hegemónicos en México, entonces surge el Movimiento de Regeneración
Nacional, que sucumbió en un principio a ese virtual derrocamiento orquestado
por el cuarto poder y el poder político contrario a este movimiento.
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| Mtro. Moisés Sánchez Ramírez Sección de Estudios de Posgrado e Investigación ESCA STO TOMÁS IPN |
Pero esta reflexión histórica nos lleva a pensar en que la violencia es la madre de todo mal paralelamente a todo un sistema de corrupción, pero, retomando la dialéctica de Marx, “cuando una sociedad está lo suficientemente madura para ser derrocada por otra dentro de la dialéctica histórica, es la violencia la que resuelve la situación, no existe una resolución dialéctica sin una acción violenta”, la burguesía, el poder político, el capitalismo voraz viene a superar a esa clase social naciente justamente a través de la violencia y parte de la historia que surge mediante el sometimiento social a través de violencia hace nacer una nueva sociedad, entonces, surgen preguntas a las que la sociedad misma dará respuesta:
¿Quién si problematizó a una sociedad a través de la violencia?
¿Existirá entonces
la democratización social mediante la vía pacífica?
¿Qué hará la clase
política llamada oposición en México una vez que asuma el poder AMLO?
En México, las
luchas de la izquierda son diversas, por ello es necesario dejar de nombrar a
la izquierda en singular para abrazar su forma plural: las izquierdas. A las
izquierdas suelen unirlas ciertos temas y prioridades, como la exclusión
política, económica y social de las personas; los elementos que las dividen se
cuentan en las tácticas y estrategias políticas para combatir la exclusión.
El camino de la
izquierda al poder fue largo y tortuoso, estuvo marcado por desencuentros,
rupturas y recomposiciones. El 9 de septiembre de 2012, en un mitin en el
zócalo, AMLO anunció que se separaría de la coalición que lo había cobijado
hasta entonces para fundar el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena).
Este distanciamiento se leyó como una ruptura insalvable para la izquierda partidista.
El futuro de Morena era incierto y López Obrador dijo que estaba por decidirse
si continuaría como asociación civil o se constituiría como partido político.
Finalmente nació como partido en 2014.
Ante
este escenario, el capitalismo mundial no ha permitido, no ha tolerado un Fidel
Castro más en el mundo, el acoso a los países latinoamericanos ha sido
interminable, en ese marco aparecieron procesos populares, progresistas, con
distintos grados de participación popular y de avance en las conquistas. El
subcontinente sudamericano parecía salir de su letargo, luego de las
sangrientas dictaduras militares que prepararon las condiciones para los planes
de achicamiento del Estado, privatizaciones por doquier e hiper explotación de
la clase trabajadora, pero ninguna de esas experiencias (el proceso bolivariano
en Venezuela, los Kirchner en Argentina, el PT en Brasil, ex tupamaros en
Uruguay, Bachelet en Chile, Lugo en Paraguay, el MAS en Bolivia, el proceso
ecuatoriano con Rafael Correa) logró
una profunda transformación de las estructuras sociales ya que la mano
invisible del capitalismo voraz no lo permitió.
¿Qué
pasa en México? La
chiquillada política en México asume ese rol, ese papel de señalar, denostar,
la izquierda criticando a la propia izquierda, pero ¿qué clase de izquierdas
son? En realidad, se está desestabilizando a un legítimo gobierno que en breve
asumirá el poder, restando a la estabilidad de un régimen democrático, todo
esto a la derecha (PRIAN) le viene muy bien, entonces esa parte de la izquierda
mexicana que reprocha y denosta a la otra izquierda ¿qué rol asumirá, hacia
dónde se inclinaría? Las izquierdas en México tienen que estar lúcidas, de lo
contrario ¿Nos rondará el fantasma de Richard Nixon?

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