martes, 10 de abril de 2018

Gobiernos municipales con perspectiva de izquierda: elección 2018


La falta de eficacia y eficiencia en la gestión de políticas públicas, la ausencia de oportunidades, las grandes desigualdades, la exclusión y la pobreza , son factores que multiplican la probabilidad de deslegitimización en el orden local y la retirada del apoyo ciudadano, conduciendo a la desintegración social, el conflicto y la violencia. Para contrarrestar este problema, la política social es un instrumento que utilizan los gobiernos municipales para regular y complementar las instituciones y las estructuras sociales. La política social es definida a menudo en términos de servicios sociales como la educación, la salud, o la seguridad social. Sin embargo, la política social incluye mucho más: distribución, protección y justicia social. La política social consiste en situar a los ciudadanos en el núcleo de las políticas públicas, ya no mediante el suministro de asistencia social residual, sino incorporando sus necesidades y voz en todos los sectores. La política social es también instrumental, y ha sido utilizada pragmáticamente por muchos gobiernos para conseguir el respaldo político de los ciudadanos, generar cohesión social, y potenciar un mayor desarrollo económico, mejorando el capital humano y el empleo productivo.



A pesar de todos los esfuerzos que se han hecho en México, el municipio todavía es un minúsculo ente receptor del poder, aún y cuando existen algunos grandes municipios con peso económico y político específicos, por ejemplo, las capitales de los estados o algunos enclavados en regiones de cada entidad federativa, que ejercen influencia de ser polos de desarrollo. En una de las últimas encuestas acerca de Gobierno, Sociedad y Política, de Gabinete de Comunicación Estratégica (GCE), sobre los niveles de marginación urbana, que mide educación, salud y bienes materiales, arroja lo siguientes resultados para los municipios:

·  Poblaciones con índices de marginación muy baja, es decir, con capacidad de desarrollo, representan el 10.4%.
·      Con marginación baja, es decir con limitantes de desarrollo, el 16.33%.
·     Con marginación media, que tienen dificultades severas para el desarrollo, alcanzan el 19%.
·      Con marginación alta y muy alta, esto es con posibilidades remotas de salir adelante en el corto plazo, son el 54.27% del total de los municipios en nuestro país.

Como datos complementarios podemos apuntar que, de acuerdo con el INEGI y el CONEVAL, los 2,446 municipios actuales muestran un perfil contrastante:

a)    Metropolitanos, son el 15%, con casi 50 millones de mexicanos
b)    Urbanos, representan el 20%, con 20 millones

Sin duda, tratar sobre el gobierno local y la participación ciudadana cuando la llamada globalización se extiende a todo tipo de procesos socioeconómicos y políticos, puede parecer una tarea menor. Sin embargo, ahora que lo local recupera su importancia, en comparación con la época reciente de hegemonía del Estado–nación (centralismo) requiere de una reconsideración mayor.
En este sentido, "la globalización estimula y requiere la repolitización del gobierno local". De manera particular, las entidades municipales de izquierda deben tomar conciencia de su ubicación en la gran red mundial de intercambios de todo tipo y de las oportunidades y riesgos que de tal ubicación se derivan para su vida económica, su estructura social o su identidad cultural.
Sólo una visión política comprometida – y no meramente administrativa o de gestión confiere a los municipios la capacidad para reaccionar o para anticiparse cuando es posible– ante tales oportunidades y riesgos. Dicha capacidad, se enmarca en la posibilidad de elaborar propuestas potentes para impulsar la promoción económica del entorno local, la provisión de servicios sociales o la reordenación de infraestructuras de todo tipo. Tales propuestas sólo adquirirán sentido, si se hacen desde una visión integral y de largo plazo, es decir, mediante una opción estratégica entre modelos alternativos de comunidad local. De ahí la importancia de la denominada repolitización del gobierno local con la perspectiva de izquierda (que implica una gran participación ciudadana, un cambio y crecimiento de la cultura política).

Los partidos de izquierda en México y sus retos.
En el contexto, el panorama que ofrecen los gobiernos locales de México se ha vuelto complejo y diverso. Esto no es necesariamente novedoso, este nivel de gobierno ha sido objeto de múltiples transformaciones, algunas de ellas producto de los cambios demográficos y socio-económicos característicos del paso de siglo. Pero en algunos casos, los cambios han sido producto de propósitos políticos encaminados justamente a dar una nueva fisonomía y a modificar el papel que estos gobiernos están llamados a cumplir en sus respectivos territorios y sociedades, sobre todo los gobiernos municipales gobernados por los partidos de izquierda. Y es este último tipo de cambios el que ha marcado con mayor influencia las perspectivas actuales de los gobiernos locales de México.
En esta perspectiva, la promoción de debates, reflexiones o simplemente el intercambio de opiniones acerca de la izquierda  en el municipio es imprescindible para lograr la transición democrática que se requiere, en este sentido, la izquierda, como fenómeno político, ideológico y social, no es homogénea ni monolítica; por lo tanto, en el ámbito de nuestro sistema de partidos, pero en particular en los de izquierda, existe un conjunto de principios políticos e ideológicos básicos que definen a las izquierdas y una gran diversidad de enfoques teóricos y prácticas políticas que las distinguen. No será el objetivo hacer una descripción, pero, actualmente, en México se identifican cuatro corrientes o expresiones izquierdistas. Debemos reconocer a una izquierda organizada en partidos, que privilegia la acción electoral, que forma parte del sistema político y que actúa dentro del marco institucional.
En este sentido, en la arena política se denota la existencia de un debate más que ideológico, de formas de ejecución, de gestión pública y de interacción del gobierno con la sociedad, de un gobierno municipal que está ubicado irremediablemente en un paraguas de globalización económica. De los planteamientos estructurales entre ellos, hay que ubicarlos, en asuntos de políticas generales, de formas de vida y culturales, y precisarlas o especificarlas en la eficacia de las administraciones públicas, en la calidad de sus servicios, y por tanto, en los beneficios que impactarán en el bienestar de la población.
En ese marco, en cada uno de los aspectos o temáticas señaladas, las diferencias pueden también establecerse en las respuestas nuevas que puedan ofrecerse en cada caso en la creatividad para desarrollar soluciones, procedimientos, mecanismos novedosos, pero sobre todo eficaz y eficiente, en términos de una gestión pública exitosa, en la orientación o destino final de la acción gubernamental: justicia social, equidad, redistribución de beneficios, etc.; y quizá en ese ámbito cabría recuperar (en los casos que fuese posible) los trasfondos ideológicos que animan los propósitos de la izquierda en México.


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