martes, 5 de febrero de 2019

LA HISTORIA LATINOAMERICANA: GOLPES DE ESTADO PROPICIADOS POR ESTADOS UNIDOS EN LA SEGUNDA MITAD DEL SIGLO XX... VENEZUELA EN LA MIRA.


El marte 11 de septiembre del año 1973, Salvador Allende, presidente de Chile, ingresa por la mañana al palacio de la moneda, sede del gobierno chileno, sigiloso y pensativo sabe que las fuerzas armadas intentan destituirlo, pero él se niega a entregarse ante la solicitud de renuncia al cargo.  Así comienza la dictadura de Augusto Pinochet, envolviendo al país en llamas tras los ataques al palacio de la moneda.

El 4 de septiembre de 1970 Salvador Allende había ganado las elecciones en Chile, con una coalición formada por partidos de izquierda socialistas y comunistas, con la firme convicción de impulsar una revolución socialista mediante la vía democrática. Al inicio de su mandato, Salvador Allende nacionaliza el cobre a través de una ley, que es el principal producto de exportación del país, la reforma agraria y la repartición de tierras para campesinos del país, la nacionalización del sistema financiero y nacionalizando empresas extranjeras en manos del sector privado.

Las bases populares en Chile apoyaban si duda a Salvador Allende, pero el enemigo que enfrentaba era el poder del capitalismo voraz, que se sentían amenazados por la inminente construcción de un sistema socialista en Chile y perder el poder político y económico en América Latina, Estados Unidos comienza a ver con malos ojos el desarrollo chileno con un sistema contrario a sus intereses, por lo que comienza a crear un plan siniestro y no permitir una rebelión como la que se dio en Cuba después de la Revolución, así crear  la Doctrina de la Seguridad Nacional: “los militares latinoamericanos son objeto de presiones ideológicas para desarrollar en ellos el sentido de la admiración por el “american way of life”, lo cual logran a través de las actitudes sociales y del “patrocinador social”. Este ejerce el papel de tutor en cada uno de los cursos y se hace posteriormente un seguimiento al militar cuando regresa a su país. También se valen para ello de giras de “orientación” para oficiales de alta graduación que recorren los Estados Unidos con el objeto de compenetrarse más del “espíritu americano”. Otras instituciones estadounidenses encargadas de formar la oficialidad y suboficialidad latinoamericana son la Academia Interamericana de las Fuerzas Aéreas, la Universidad del Aire, la Escuela para Comandantes de Escuadrón, la Academia de Comandos y Estado Mayor, la Academia de Guerra Aérea, la Academia de Guerra Naval y la Academia Interamericana de Policía. Todas esas instituciones produjeron una militarización creciente de la política latinoamericana como resultado, en gran medida, de la dependencia militar con respecto a los Estados Unidos y al criterio de defensa del hemisferio contra el socialismo- comunismo. Es así como el anticomunismo se constituyó en elemento esencial para la preparación ideológica de las fuerzas armadas. Los gobiernos norteamericanos, desde Truman y Eisenhower, en razón a lo anterior se declararon partidarios de una política de estabilidad en el continente, donde el golpe de Estado y la dictadura se convirtieron en la norma y no en la excepción.

A cada golpe de Estado y la consecuente dictadura se le dieron nombres simbólicos como eufemismos de acuerdo con su envergadura e importancia, tenemos los casos de: Operación Mandrake en Bolivia, Operación Popeye en Laos, Operación Revuelta en Panamá, Plan Camelot en Chile, Plan Lasso en Ecuador y Colombia, Plan de Aldeas Estratégicas en Vietnam, Operación 20 en Cuba, Plan Colonia en Perú, La Alianza Anticomunista en Argentina, La Operación Tonton Macouts en Haití, Rosa Blanca en Cuba, Patria y Libertad en Chile, Escuadrón de la Muerte en Brasil, Mono en Nicaragua, Gato en Venezuela, Halcones en México, Guerreros Blancos en El Salvador, y los Planes Bandera y Simpático, además de la última Operación “Causa Justa” llevada a cabo en Panamá en diciembre de 1989, sin contar con la Organización Tradición, Familia y Propiedad (TFP) como explicación mesiánica de los planes del imperialismo estadounidense (Herrera, 1979: 17). Tales planes y operaciones, desde 1960 han dejado en el devenir histórico de los pueblos latinoamericanos no pocos presidentes derrocados y dictaduras insaturadas. Aquí la historia de los golpes de Estado en Latinoamérica orquestados por Estados Unidos.


Fecha
País
Presidente derrocado
Marzo 1962
Argentina
Arturo Frondizi
Julio 1962
Perú
Manuel Prado
Marzo 1963
Guatemala
Idígoras Fuentes
Septiembre 1963
República Dominicana
Juan Bosch
Octubre 1963
Honduras
R. Villeda Morales
Abril 1964
Brasil
Joao Goulart
Noviembre 1964
Bolivia
Víctor Paz
Junio 1966
Argentina
Arturo Illia
Septiembre 1973
Chile
Salvador Allende
Diciembre 1989
Panamá
M. Antonio Noriega


La dependencia estructural que han tenido los Estados latinoamericanos frente a distintas órbitas del poder y que después de la Primera Guerra Mundial se definió a favor de los Estados Unidos, se diversificó a partir de la adopción de la DSN. La nueva dependencia estructural es económica, financiera, tecnológica, política, ideológica, cultural y científica, y desde cada una de sus variantes opera una intervención en los asuntos internos de cada país moldeando sus desenvolvimientos con arreglo a fines y propósitos del capitalismo metropolitano. El neoliberalismo es tal vez la muestra más representativa de ello. El neoliberalismo no se adoptó en los países de la región de manera simultánea; se presentó primero en aquellos que aún vivían en dictaduras militares o en regímenes autoritarios, y posteriormente en los países con democracias formales o instrumentales recién fundadas o que atravesaban por una profunda crisis. En cada uno de ellos, primero se adecuaron las constituciones y los desarrollos legislativos en el marco del desarrollo de cada precepto constitucional, se crearon normas legales que posibilitaran la implementación en bloque de las políticas neoliberales como la flexibilización laboral, el recorte de algunas funciones de los Estados y la ampliación de otras y el conjunto de las políticas privatizadoras en concordancia con los intereses de las multinacionales y de los países industrializados. Como consecuencias parciales del neoliberalismo, en América Latina tenemos el incremento de los índices de Necesidades Básicas Insatisfechas y, con ellos, el crecimiento exponencial de la pobreza y la miseria. El aumento del desempleo, de la informalidad, de la inflación, de la deuda externa, de la degradación del ambiente y de la desindustrialización también son consecuencias parciales del neoliberalismo y ante esta problemática se han cualificado y cuantificado las expresiones de rechazo, protesta y resistencias por parte de los afectados, cuyas acciones son consideradas reflejo de la crisis de gobernabilidad para unos y manifestación de la crisis de hegemonía para otros.

La fascinación hacia el estilo de vida estadounidense, la cultura consumista, la actitud predatoria frente al ambiente, el desarraigo y renuncia a la idiosincrasia y a los valores autóctonos, son, entre otras, consecuencias de la adopción de la DSN que desde un principio intentó crear una uniformidad de criterios frente a los más diversos aspectos de la vida, entre ellos, como ya se ha indicado, la uniformidad política, cultural, ideológica, militar y económica. Los pueblos que intentaron escaparse de esta especie de neocolonialismo sufrieron los rigores del terrorismo agenciado por los Estados Unidos, los pueblos que no otorgaron su riqueza sufrieron la embestida del capitalismo voraz a través de las intervenciones bélicas y los golpes de Estado, los pueblos (Brasil, Bolivia, Argentina, Uruguay) que recientemente no han cedido a entregar a su pueblo enfrentaron al grupo hegemónico en el mundo, en el caso de México sumiso por siglos ante los poderes, desde la invasión hasta la imposición del neoliberalismo y el saqueo a la nación. La historia continua y Venezuela hoy enfrenta en el siglo XXI la barbarie orquestada por Estados Unidos, los países de América Latina y la Comunidad Económica Europea sumisos ante Donal Trump y desde dentro con los opositores financiados bajo la sombra de Milton Friedman.  


"Yo no voy a renunciar, 
colocado en un tránsito histórico, 
pagaré con mi vida la lealtad del pueblo" 
Salvador Allende, Chile, 11 de septiembre de 1973.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

La categoría de género en el diseño de políticas públicas.

Pensar en la categoría de género nos permite considerar dos reflexiones, además de que demos partir del reconocimiento y la exigencia de la ...