jueves, 31 de enero de 2019

LA AGENDA LOCAL EN EL ESTADO DE MÉXICO.


A lo largo del siglo XX al municipio mexicano se le mantuvo prácticamente relegado, sin embargo, se promovieron reformas como la de finales de 1982 y la de 1999 cuando se le precisaron sus funciones y cometidos fundamentales, se le canalizaron mayores recursos y se le brindó el carácter de gobierno, no obstante, dichas reformas han sido insuficientes para lograr un genuino desarrollo municipal conjuntamente con la comunidad, la sociedad y la ciudadanía de su entorno inmediato. En contrapartida, el fortalecimiento y la centralización político-administrativa del gobierno federal han ido en ascenso, en detrimento de los órdenes estatal y municipal. La capacidad de gobierno y la forma de innovar a partir de las organizaciones que dan forma a la gestión y planeación del desarrollo de los gobiernos locales es un tema que no acaba de estudiarse desde la problemática organizacional del municipio. Lamentablemente existe la práctica más longeva que tanto ha quebrantado a los gobierno locales, los bajos perfiles, La profesionalización y el alto desempeño en los aspectos político y administrativo se han quedado rezagados, dando lugar a que en el ámbito municipal la improvisación, la renovación constante de cuadros, el amateurismo, el compadrazgo y el amiguismo continúen siendo la constante más que la excepción y que ello de conjunto se transforme en un valladar que impide el desenvolvimiento y desarrollo local.

El gobierno local, como la célula básica de nuestra democracia, son la fortaleza del país, y es allí donde se deben mejorar las políticas públicas con mayores recursos, transparencia y rendición de cuentas, garantizando a los ciudadanos los servicios públicos de manera digna.

En el gobierno local del siglo XX se visualiza una oportunidad para capitalizar las reformas pendientes al Artículo 115 en pro de los municipios; así se deben estudiar con lata precisión las situaciones y problemáticas con el fin de implementar verdaderos programas de apoyo, un cambio en las estrategias para llevar a buen puerto la gobernabilidad municipal, desde los congresos, desde la sociedad civil.

Considero que las reformas políticas han tenido escaso impacto en las dinámicas locales; esto se debe a que la gobernabilidad nacional y los partidos políticos no han priorizado el desarrollo de los territorios. La pirámide presupuestal del Estado Mexicano, en el que la Federación tiene mayor control, debe invertirse para favorecer el sistema municipal, considerando fortalecer áreas de auditoría y rendición de cuentas, acabar con las licitaciones a modo, con el compadrazgo, con la alta incidencia en nepotismo, con los conflictos de interés, por su puesto, con el apoyo de las contralorías sociales en los procesos, y exigiendo el cumplimiento de la ley para evitar situaciones de corrupción que tanto han dañado a los gobierno locales y que en ese sentido se ven sumidos en la ingobernabilidad, saqueos cada tres años y lo peor, sin culpables.

Se observa en muchos casos que la autorización de presupuestos y la aprobación de cuentas públicas de los ayuntamientos, en algunos casos están sometidos a los congresos locales, así como de gestores y, en otras situaciones, llegan a ser caja chica del crimen organizado; del sistema de corrupción controlado por el mismo sistema político y de partidos, por eso, es importante elaborar un ajuste institucional para modificar las políticas locales y el control presupuestal llegando a las necesidades y demandas sociales.

En suma, los municipios necesitan un replanteamiento integral para generar apoyo de los tres poderes de gobierno, y por supuesto, de la sociedad, y que se logre un nuevo esquema que permita revisar, desde el marco jurídico hasta las políticas públicas, y en donde deje de ser el último eslabón en la cadena institucional para ser la punta de lanza del Estado mexicano; cambiemos el paradigma entendiendo que el municipio es la base de nuestra vida republicana y federal, es el primer ente al que acude la sociedad en respuesta de sus demandas. La gobernabilidad debe estar a la altura de la Nueva Gestión Pública, de la Gobernanza, de la Co Creación.

No se puede dejar de reconocer que las condiciones y características de los municipios mexicanos son diferentes y diversas, y que los componentes de éxito, en función de su desempeño gubernamental, en un determinado lugar no aplican de igual forma en cualquier localidad; se considera que existen algunos atributos comunes en todos los gobiernos que logran desarrollar una gestión que verdaderamente contribuye a mejorar la calidad de los servicios que deben de ofrecer a la ciudadanía.

La clave para un buen gobierno parte de que las condiciones y características de los municipios del Estado de México se relacionen con las habilidades y comportamientos de los dirigentes municipales y no con la existencia de determinadas condiciones materiales o financieras. Resalta, por lo tanto, que la mayor cualidad de la presidenta municipal o presidente municipal es que se trata de un político, que se profesionaliza en la política, en la administración pública, en gobierno, que ha destinado su tiempo completo a ella, situación que le permite especializarse en ella.


martes, 29 de enero de 2019

El feminicidio: de Ciudad Juárez a todo el país.


Las investigaciones sobre el feminicido han partido de reconocer que tanto en México, como en el mundo  (en diferentes grados y tipos), todas las mujeres  viven o han vivido  formas de violencia de género en el transcurso de sus vidas,  a este grave problema  se suma la doble y triple discriminación, debido a que también son víctimas de violencia de clase, etnia, creencias religiosas, en el ámbito judicial, jurídico, político y cultural, que favorecen la violación a los Derechos Humanos de las mujeres.

En los análisis de las últimas dos décadas, se advirtió que múltiples homicidios de mujeres eran causa y consecuencia de la discriminación y de la violencia de género. A partir de estas observaciones tanto en el país cómo en el resto del mundo se gestaron diversos debates en torno a la definición del feminicidio, si han existido acuerdos sobre lo que significa y en la necesidad de con la discriminación contra las mujeres, debido a que el mismo hecho refleja relaciones asimétricas de poder, con las cuales se desarrollan mecanismos que contribuyen a perpetuar la subordinación y la exclusión de las mujeres.



Esther Chávez Cano, contadora pública preocupada por los temas de género: violencia, desaparición y feminicidio, en el año de 1993 comenzó a anotar en una libreta las muertes de mujeres que publicaban en sus páginas los diarios locales en la frontera, Ciudad Juárez, al norte de México. Pasados los años, la profesora comenzó a denunciar que los casos eran cada vez más frecuentes y tenían en común un patrón de violencia hacia las mujeres, una violencia sin precedente. La activista falleció en 2009 y quien visibilizó entonces los feminicidios en Ciudad Juárez -en el Estado de Chihuahua- que indignaron al mundo y que llegaron a instancias internacionales de derechos humanos donde se condenó al Estado Mexicano por no proteger a las mujeres.



Cientos de mujeres comenzaron a ser víctimas de violencia, desaparición y feminicidio en Ciudad Juárez. El Estado no demuestra la presencia ni desarrolla la actividad que requerirían las circunstancias Su ausencia es colmada por la presencia alternativa de otros poderes que coexisten en esa tierra de nadie: junto al debilitado poder institucional.

En el año 2018 asesinaron a 760 mujeres en todo el país. El estado de México fue la entidad con el mayor registro de feminicidios, seguido de Veracruz, a pesar de la declaratoria de la Alerta de Violencia de Género en el Estado de México en 2015, la violencia, la desaparición y feminicidios aumentan sin que el gobierno del Estado actúe de manera eficiente, es urgente que se adopten medidas que permitan realmente prevenir todo acto de violencia hacia las mujeres en la entidad y el país.

Enfrentamos entonces un fenómeno político y social grave, la violencia de género parece normalizarse, desaparecen mujeres y niñas, violentan mujeres y niñas, asesinan mujeres y niñas y las muertes se vuelven números, datos, estadísticas sin reconocimiento por parte del Estado, sin declarar la Alerta de Violencia de Género en un país en donde solo organizaciones de la sociedad civil, el Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio y colectivas dan cuenta de esta terrible tragedia para miles de mujeres en el país.

Desde Ciudad Juárez, Chihuahua, la violencia no cesa, se agudiza y se vuelve más violenta, muchas mujeres mueren con saña, con ese desprecio hacia ellas como si se tratara de nada, las reprimen de la vida de la manera más cruel, desde la tortura hasta la mutilación, con arma blanca, arma de fuego.    

La violencia contra la mujer, que menoscaba o anula el goce de sus derechos humanos y sus libertades fundamentales en virtud del derecho internacional o de los diversos convenios de derechos humanos, constituye discriminación.

La Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW) es la primera Declaración que define claramente los distintos tipos de violencia, así como los ámbitos en los que ésta se manifiesta, identificando el tipo de daños y lesiones y un conjunto de violaciones, entre las que figuran las cometidas contra los derechos de las mujeres en situaciones de conflicto armado; la violencia física, sexual y psicológica ejercida en el seno de la familia, como la vinculada con la herencia y la violación conyugal; las mutilaciones sexuales; el acoso sexual, y la explotación y la trata de mujeres y niñas, entre otras formas de violencia.  Además, en el texto de esta Declaración se destaca la vulnerabilidad de ciertos grupos, como las mujeres desplazadas, las de comunidades indígenas, las refugiadas, las migrantes de zonas rurales pobres y las mujeres en prisión.

martes, 15 de enero de 2019

De la moral, el huachicoleo y la corrupción.


En el contexto del entramado social, político, económico y cultural que han dejado en los último 30 años los gobiernos anteriores y, a propósito de la tan famosa Cartilla Moral, habría y de rigor que señalar lo siguiente: “la organización de un grupo social se presenta como de gran relevancia para las ciencias sociales y, en particular, para la sociología ya que sus características impactarán directamente en la forma como los individuos desarrollarán sus vidas, las reglas a las que deberán sujetarse y las costumbres que deberán seguir para no ser excluidos.  Se ha escrito mucho en relación con la organización de la sociedad y la forma como ésta impacta en la vida de los individuos. Émile Durkheim, uno de los teóricos cuyos postulados tuvieron mayor relevancia en este sentido, sostiene que la sociedad es la encargada de integrar a los individuos que la forman y de regular sus conductas a partir de del establecimiento de normas. El autor sostiene que, si la sociedad cumple adecuadamente, tanto la colectividad como cada uno de sus miembros, lograrán un orden estable que les permita desarrollarse plenamente. Cuando esto no ocurre, y la sociedad cae en una situación de anomia social, pierde su fuerza para regular e integrar a los individuos, pudiendo producirse consecuencias adversas".


En este sentido, el tema de la corrupción en México es un tema tan complejo como delicado, el Estado mexicano, las instituciones, gobiernos locales, ciudadanía, organizaciones de la sociedad civil, todas y todos la hemos padecido durante muchos años, la urgencia de abordar el tema para algunos no fue prioridad, pero hoy, enfrentar y abordarla frontalmente es una urgente necesidad. Pero ello también tiene una implicación firme, tocas los hilos de quienes la producen, de quienes están insertadas- insertados en ese mundo tan ruin que lastima a gobiernos y sociedades en el mundo, en este inicio de año 2019 en México vemos que nos es la excepción. 

Pero por qué decir que el tema aborda cierta complejidad, por la cantidad de facetas o aspectos que presenta y es delicado porque la vida nacional se ha visto profundamente afectada, estos los rasgos distintivos de la misma., el trafico de influencias, el contrabando, el soborno, el peculado, el uso privado de bienes públicos, el castigo al inocente, y el premio a quien no lo merece. Se trata como puede fácilmente apreciarse en el contexto mexicano de prácticas por todas y todos conocidos, pero si se aborda desde los más altos niveles de gobiernos pasados no pasa nada, no ha pasado nada, es muy sencillo la mayoría de la población no comprende lamentablemente el nivel de corrupción en el estamos sometidos, ahorcados. Un gobierno corrupto no puede ser sino un gobierno en estado de descomposición, una sociedad corrupta, una sociedad injusta.

Concluyo, lo que, sin embargo, la gente resiente, pero no comprende es que la corrupción significa, de manera gradual, pero in crescendo, la destrucción de la vida institucional, el desprecio por la legalidad y el triunfo de la ilegalidad y de la inmoralidad.

A eso nos han tenido acostumbrados durante cientos de años en México y hoy, quienes de manera desmedida y mediáticamente mal informan, a ellas y ellos se les pisan sus intereses.

La categoría de género en el diseño de políticas públicas.

Pensar en la categoría de género nos permite considerar dos reflexiones, además de que demos partir del reconocimiento y la exigencia de la ...