En
México, los partidos políticos son fundamentales para la pluralidad política, PLURALIDAD POLÍTICA claro está, en
democracias modernas, los partidos se han convertido en los engranes del
conflicto político, pero también en lo económico, social, cultural, lo generan,
lo contienen y, según sea el caso, lo resuelven. Las oportunidades de
participación electoral han quedado enmarcadas por la decisión de los actores
políticos, de los partidos y, en esta medida, asuntos como la cultura política
dependen de la percepción de la ciudadanía sobre el entorno partidista. Es
necesario precisar que las actividades de los partidos políticos están en
función del momento democrático que les toque vivir. Precisamente, el punto
nodal de la actividad partidista se encuentra en las coyunturas electorales: a
partir de ahí, tanto la maquinaria institucional como mediática se ponen en
funcionamiento, históricamente y, hoy, el bombardeo a través de las redes
sociales.
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| M en A.P. Moisés Sánchez Ramírez. Sección de Estudios de Posgrado e Investigación. Coordinación de Doctorado en Ciencias Administrativas Instituto Politécnico Nacional ESCA STO TOMÁS |
Los
partidos políticos en México, a través de un modelo de comunicación, se
presentan ante la ciudadanía, como un espacio de discusión pública sobre los
temas electorales. De esta manera, se desarrolla no sólo un nuevo espacio de
interacción, sino además nuevos contenidos que moldean la opinión pública,
opinión que muestra tan sólo una fotografía del instante electoral que vivimos.
La relación entre democracia y medios de
comunicación ha influido considerablemente en las esferas privada y pública de
las sociedades modernas. Sin embargo, la relación entre medios y democracia ha
estado determinada por un ciclo político específico, por la prevalencia de
ciertas coyunturas, especialmente las electorales. En este contexto,
constantemente la opinión pública se ha interrogado si son los medios o las
instituciones políticas quienes configuran las reglas del juego democrático en
nuestro país. La ciudadanía se pregunta si a través del spot se influye en las
decisiones de los políticos, a manera de presión electoral, o si los partidos
dictan los contenidos que deben publicitarse en radio, prensa o televisión al
margen de la ley establecida para ello.
Quienes construyen las agendas del debate
público en los medios de comunicación son los partidos, construcción que no
sólo llega a incidir en preferencias electorales expresadas mediante el voto,
sino en un complejo de ideas, pensamientos y actitudes que pudieran arraigarse
en la cultura política de la ciudadanía. Por esta razón, vincular medios de
comunicación, partidos políticos y procesos electorales constituye un marco
referencial para señalar la necesidad de una discusión racional.
En tiempos modernos, la instauración de
procesos de debate público en la vida político-electoral ha sido un aspecto
recurrente. Esta condición ha alcanzado a los medios de comunicación,
particularmente en lo que respecta a la televisión, que hoy se ha convertido en
un monstruo mediático En nuestro momento
de coyuntura electoral, se argumenta la necesidad de democratizar los medios:
un proceso de apertura y contenido de utilidad social, que permita la libre
competencia a fin de evitar la monopolización de la información, pues el
dominio de ésta ha llegado a constituir una fuente alterna de poder público.
Sin embargo, el proceso de democratización en los medios implica una
transformación en la discusión pública, discusión que va desde la
disponibilidad de la información hasta la configuración de la cultura política
ciudadana. La importancia de los medios de comunicación en los regímenes
democráticos es tal que incluso han llegado a adjetivarla, es decir, los medios
pueden ser los protagonistas en una democracia representativa que sólo se
limite al pleno desarrollo de propagandas que expresen el interés de los
partidos en competencia. No obstante, en una discusión racional, los medios son
parte fundamental no sólo para la competencia electoral, sino también para
generar en la ciudadanía un debate público que se desarrolle a partir del
interés por los temas político-electorales. En este tenor, es necesario
mencionar que la deliberación debe ser un modelo tanto de los medios como de
los partidos políticos. Presupongo que la deliberación es una fuente de
capacitación y educación cívica. Es posible argumentar que, ante una rígida
estructura mediática, la ciudadanía queda desprovista de canales de información,
lo que imposibilita la pluralidad que toda democracia requiere. Ante esta
situación, los medios públicos parecen constituirse como los factores idóneos
para incentivar una discusión racional. A pesar de lo anterior, tales medios
carecen de la influencia propagandística de los medios comerciales. Por ello,
es necesario promover un esquema deliberativo desde estos últimos. Empero,
antes de establecer un modelo racional de comunicación electoral a través de
los partidos políticos, será necesario comprender el punto de partida de toda
discusión racional: la libertad de expresión y su desenvolvimiento en los
medios de comunicación, la libertad de expresión ciudadana ante el embate de
propuestas políticas en este proceso y la deliberación para decidir el rumbo de
una nación.

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