jueves, 23 de julio de 2020

EL CONTEXTO DE VIOLENCIA CONTRA MUJERES Y NIÑAS EN MÉXICO.

En México, si el Estado desconoce el contexto de violencia contra las mujeres y niñas, de los feminicidios, de todo lo aterrador que diario, minuto a minuto, cada segundo, viven las mujeres y niñas en sus hogares, en su matrimonio, en las relaciones de noviazgo y en los ámbitos de su propio desarrollo ¿qué será de las 32 entidades, los 2458 municipios y 16 alcaldías? Las situaciones de desigualdad, discriminación y de violencia contra las mujeres y niñas son un hecho tan aterrador como desconocido socialmente y sobre todo por las autoridades. Con seguridad nadie ha hecho la relación completa de las situaciones de desigualdad, discriminación y violencia contra las mujeres, con seguridad nadie ha elaborado realmente un diagnóstico, todo mundo dice saber y no hace por resolver, con seguridad no existe estadística real por los feminicidios, como un banco de datos y sobre todo de ADN de las miles de víctimas. La creación de información detallada sobre los patrones y la dinámica de esa violencia es crucial para una comprensión más completa de sus causas y consecuencias, y para el diseño de estrategias eficaces de prevención y abolición de la misma, como lo plantea la experimentada psicóloga (Martínez, 2020) en sus tres vertientes:

1.    “Los feminicidas manejan un perfil sociópata (personas muy sociables) “se veía como una persona normal” o psicópata (personas que se aíslan) que tienen poco control de los impulsos, carentes de empatía, personas que no sienten dolor por la violencia ejercida contra las mujeres y niñas, es decir, la conducta feminicida puede ser fisiológica o conducta aprendida, “si un niño es violentado en las primeras etapas de su niñez, va a desarrollar un trastorno de estrés postraumático”, es decir, cuando llegue a la etapa adolescente comienzan a mostrar pocas capacidades para lidiar con el estrés, impulsividad, la empatía, la agresividad, nos les duele lastimar a las mujeres y niñas, las violencia es su forma de vida producida por ese pasado tormentoso de abusos sexuales, violación sexual, maltrato, abandono y sobre todo que en el desarrollo de su niñez observaron las conductas violentas del padre hacia la madre. Esto indudablemente afecta al niño en su desarrollo mental y emocional a través del sistema límbico, crece pensando que la violencia es normal en su desarrollo, un feminicida tiene deficiencias en los genes (MAO-A).

2.    ¿Por qué las mujeres en situación de violencia permanecen al lado del violentador, con el psicópata, con el sociópata o con una persona que las lastima y ejerce todo tipo de violencia? Son depredadores de mujeres que en muchas ocasiones mantienen carencias afectivas desarrolladas desde la niñez, niñas violentadas, abusadas y violadas sexualmente por algún familiar cercano. Las características que los feminicidas muestran son “a una persona muy encantadora”, llevan a cabo “la labor” de enamorar a las mujeres y crean una dependencia emocional de la mujer hacia su pareja en donde inicia el ciclo de violencia: acumulación de tensión- explosión- luna de miel y hasta llegar al feminicidio.

3.    El psicópata, un violador que atacó a una mujer en donde no existe relación directa y están al acecho, termina, en muchos casos, con la vida de la víctima. Finalmente existe en la relación mujer-hombre y sobre todo el perfil de estos feminicidas va a ser fisiológico o por conducta aprendida. En este sentido la corresponsabilidad es amplia, es decir, no sólo es un tema de Estado sino social, de educación y formación, estos rasgos detectados por trastorno en las parejas deben iniciar por una evaluación en las relaciones de pareja cuando se detectan en la primera fase del ciclo de violencia, es en estas conductas donde se debe ofrecer tratamiento de pareja cuando existe la disponibilidad y sobre todo por la cantidad de registros que se dan al momento de las denuncias por violencias de género, de lo contrario romper con la relación de manera categórica.                  

En cada situación, cada acto de discriminación, cada hecho de violencia debiera contar con una definición, con una sanción moral, o legal civil o penal, según el caso. Que la forma en que los varones ven y tratan a las mujeres es un constructo social, parece admitirlo la sociedad, de hecho, lo admite, pero ¿qué hemos hecho, qué hacemos, para cambiar de raíz esa aberrante atrocidad? Lo muy poco que se hace, lo hacen las propias mujeres, se diría que acompañadas con la más despreciable e indiferencia de los varones.

La violencia contra las mujeres emerge de la profunda y oscura distancia de los siglos y milenios. Difícilmente cabe en la imaginación de nadie la dimensión de tal horror. Cuando uno lee que se han tenido avances aquí o allá, el sentimiento es indescriptible: casi nada comparada con la dimensión de ese infierno. En el extremo está la inaudita monstruosidad del asesinato (feminicidio)


En lo que va de 2020, se ha registrado un aumento del 7.7% de feminicidios, respecto al año anterior. 

De acuerdo con cifras presentadas por el Secretariado de Seguridad Pública Ciudadana, en enero hubo 74 feminicidios, en febrero, 92; en marzo, 78, en abril, 73 y en mayo también 73, pero en junio el número aumentó hasta 99, el reporte mensual más alto en lo que va de 2020. 

Los estados que registran más feminicidios entre enero y junio son Estado de México con 63; Veracruz, 47; Ciudad de México, 37; Puebla, 36, Nuevo León, 35 y Jalisco con 29.

Sin embargo, al comparar la entidades por cada 100 mil mujeres Colima es la entidad más alta con una tasa de 2.03, seguida de Morelos con 1.09; Nuevo León, 1.25; Baja California con 1.10; Nayarit, 1.09; Veracruz, 1.07; Puebla, 1.05; San Luis Potosí, 1.02; Coahuila, 0.93; Oaxaca, 0.93; Chihuahua, 0.89; Quintana Roo, 0.82; Sinaloa, 0.82; Ciudad de México, 0.79 y Sonora, 0.78.

La estadística en tiempo real, con un nivel municipal de desglose, permitiría implementar estrategias de protección adecuadas para cada espacio local, pero no existe la capacidad local para implementar las medidas urgentes y necesarias. La tecnología hoy disponible incluso permitiría ubicar los lugares en donde enfrentan mayor amenaza las mujeres y niñas con la precisión de un domicilio.

Detrás de los feminicidios, existe una mezcla de múltiples factores que evitan que la ciudadanía y sobre todo las mujeres y niñas tengan acceso a la justicia si sufren violencia de género.

“De los 25 países con la mayor tasa de feminicidios, 10 se encuentran en América Latina. Además, Honduras, El Salvador y México están entre los cinco países del mundo con el mayor crecimiento en las tasas de feminicidios de niñas y mujeres”.

Es fácil encontrar guerras de cifras sobre el horror de feminicidio en México, y este hecho no refleja sino la forma en que las instituciones mexicanas dan la espalda al problema.

El agresor aplica la violencia para mantener el comportamiento de la mujer dentro de unos parámetros que responden, exclusivamente, a la voluntad del hombre. De esta manera, el agresor está convencido de su legitimación para utilizar la violencia con el fin de lograr que la mujer se comporte conforme a un orden determinado. En eso, los agresores de mujeres no se diferencian de ninguno de los dictadores totalitarios que han asolado la historia de la humanidad. El agresor de género es un dictador que impone su voluntad por medio de violencia en el marco interpersonal de una relación de pareja”.

En este sentido, de la enorme dificultad que se presenta en el país, ninguno de los 32 estados, ni los 125 municipios en el Estado de México es completamente transparente sobre sus cifras, no responden a las solicitudes de información porque simplemente no hay un mínimo dato recabado y sobre todo metodológicamente elaborado, lo que ha obligado a las organizaciones de la sociedad civil a realizar sus propia investigación, estadísticas y sobre todo a visibilizar lo que el Estado mexicano no ha querido atender.  

Finalmente ¿Podrán, para el caso del Estado de México, los 125 mostrar interés decidido para resolver la problemática de la violencia contra las mujeres, las niñas y los feminicidios? Sería un paso fundamental.

jueves, 16 de julio de 2020

CUANDO LA POPULARIDAD Y LAS PREFERENCIAS ELECTORALES BAJAN.


En el ámbito de la administración pública, de los gobiernos locales, las promesas de campaña de alto impacto traducidas equivocadamente en políticas públicas y/o programas sociales, comúnmente se utilizan de manera electorera en los tiempos precisos, y sobre todo, hoy en las circunstancias y la pandemia que enfrentamos en México causada por el virus SARS-CoV-2 (COVID-19) y peor aún, se endeudan las finanzas públicas convertidas en pasivo eternamente. Como coloquialmente se dice "Sacada de la Manga" ...Digamos que es un respiro cuando la popularidad y las preferencias electorales bajan drásticamente para un gobernante, para un partido político y sobre todo para la sucesión.  

Difícilmente podrán engañar a la ciudadanía informada y sobre todo por el papel relevante que juegan las "redes sociales" y lo importante la percepción diaria de la sociedad ya organizada, en la antesala del proceso electoral 2021 estos actos anticipados, deliberadamente son ya actos proselitistas.

Pero me pregunto y creo que es válido, ¿por qué no construir albergues para mujeres en situación de violencia? ¿Por qué no diseñar e implementar políticas públicas con perspectiva de género que realmente aporten para prevenir y erradicar la terrible violencia contra mujeres y niñas que crece de manera sistemática en los 125 municipios del Estado de México? La respuesta yo la sé, pero me gustaría que la ciudadanía opinara y diera su propia respuesta y/o conclusión con base en la percepción que tiene de cada gobierno municipal.  

Así como estos temas existen muchos, enormes carencias, cantidad enorme de demandas sociales, sobre todo el tema de la inseguridad, el abasto de agua, obra pública y los deficientes servicios públicos. 

Que quede para la reflexión pero sobre todo para la decisión final el día de la elección.  

La categoría de género en el diseño de políticas públicas.

Pensar en la categoría de género nos permite considerar dos reflexiones, además de que demos partir del reconocimiento y la exigencia de la ...